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Intimidad y sexo son dos conceptos tan aparentemente parecidos, como sustancialmente diferentes.

Es fácil confundirse, ¿dónde empieza uno y termina el otro? ¿Acaso tener intimidad no es tener sexo? ¿Hay algo más íntimo que el sexo? ¿Puedo tener intimidad sin tener sexo? ¿Cómo conozco a mi pareja íntimamente sin tocarle un solo pelo?

En nuestra experiencia como novios teníamos claras dos cosas. La primera, no íbamos a tener sexo antes de la noche de bodas (no había la mínima posibilidad de negociación) y la segunda, que teníamos que conocernos íntimamente, pues a pesar de estar prácticamente seguros que íbamos a casarnos y “vivir felices por siempre”, como novios aún teníamos el chance de que cualquiera de los dos decidiera terminar la relación.

Es importante aclarar este punto: para nosotros el noviazgo era (y es) una etapa de preparación para el matrimonio, es decir que no contemplábamos a alguien como posible novi@, a menos que estuviéramos pensando en él o ella como la posible persona con la que queríamos pasar el resto de la vida.

Sin embargo a pesar de ello, el noviazgo es también el momento en el que cualquiera de los dos o ambos pueden decir “hasta aquí llego yo”. Claro, no es algo que uno quiere que pase pero es preferible hablarlo en este punto, pues después de la bendición de Dios esta opción no debería ser remotamente contemplada. Hay casos extremos y trágicos que la justifican, pero eso es otro post.

 

¿Se puede conocer íntimamente a la otra persona sin involucrar el contacto físico y sexual en el asunto?

El noviazgo es una etapa para descubrir como la otra persona interactúa en diferentes facetas de la vida y conocer sus actitudes, características e intimidades del alma que serán determinantes para definir el futuro de ambos en términos positivos o negativos. Pero entonces ¿se puede conocer íntimamente a la otra persona sin involucrar el contacto físico y sexual en el asunto?

¡Si! Se puede. Te compartimos 5 tips que nos permitieron conocernos íntimamente durante nuestro noviazgo y estamos seguros que te servirán para conocer a tu pareja.

 

1- Hablen

¡Dahhh!!! ¿Obvio? Lamentamos decir que tristemente no es tan obvio. Menos, desde que hace algunos años tener fama de ser alguien con un pasado desconocido, de quien poco se sabe y que además habla poco, dio lugar a toda una generación de galanes y divas con un supuesto toque sexy enigmático irresistible.

No sabemos si este estereotipo fue impulsado por demasiados bromances adolescentes en la tele y películas juveniles de vampiros y brujas incomprendidos, el caso es que hablar es importante y hay que hacerlo mucho. Esta es la mejor manera de empezar a conocerse y saber quien es la otra persona.

Hablar es la mejor manera de empezar a conocerse y saber quien es la otra persona.

Siempre existirá un menú muy variado de temas para charlar: cine, hobbies, política, religión, etc. Y ojalá hayan controversias, así también puedes conocer el “lado oscuro de tu pareja”. No hay excusa para no hablar, y si tu pareja aparentemente no es muy dada a la conversación, o es alguien con un temperamento algo introvertido, pregúntale mucho y aprende a callar.

 

2- Conoce a su familia y amigos

La familia de tu pareja siempre será un infalible espejo de lo que puedes esperar de ella. Y no nos referimos solo a las cualidades físicas, como cuando entre hombres se dicen “si quieres saber cómo será tu esposa en algunos años, fíjate en tu suegra”.

Tal vez ya conoces a esa persona en una faceta de su vida, pero su familia y su relación con ella, revelará mucho de lo que en realidad es, como se tratan, como se portan entre ellos, como te tratan a ti entre otras cosas. Es más parecido a como se dicen entre mujeres: “si quieres saber cómo te tratará a ti, mira como trata a su madre”.

No se trata de que esperes encontrar una familia modelo, porque ninguna familia es perfecta. De hecho en aquellos casos de familias aparentemente disfuncionales, cuando no hay buena comunicación con tu pareja, o no hay empatía contigo, puedes ver el comportamiento de tu novi@ en momentos tensos o de conflicto y cómo los soluciona. Verl@ lavar sus trapitos sucios en casa, te dará un idea de si realmente te imaginas a los dos juntos, lavando los trapitos de ambos toda una vida.

Ver a tu pareja lavar sus trapitos sucios en casa te dará una idea de si te imaginas a los dos lavando los de ambos toda una vida.

3- Proyecten un futuro

Hagan una lista de sueños, planes, metas, propósitos (o como le quieran llamar) juntos. Escríbanla, dibújenla y si las manualidades no son lo suyo por lo menos planeen una cita para hablar exclusivamente de ese tema.

Después hablen de ese punto (primer tip) y háganse preguntas sobre ello. Las preguntas clásicas nunca pasarán de moda: ¿cómo te ves en 2, 5, 10 años? ¿Qué sueño te gustaría cumplir? ¿Dónde te gustaría vivir? Escuchar los sueños de la otra persona es un ejercicio que siempre permite descubrir partes del alma que dan pistas importantes sobre ella.

Sin embargo las pistas trascendentales se encuentran tras las preguntas incómodas: ¿cómo esperas conseguir ese sueño? ¿cuanto llevas ahorrado para ello? ¿por qué no has podido cumplirlo? Son preguntas difíciles pero no con la intención de que tu pareja se sienta mal, sino con el objetivo de conocer la razón de ser de los sueños del otro y ¿por qué no?, cómo podrías encajar y ayudar en esos proyectos futuros.

Las pistas trascendentales sobre tu pareja se encuentran tras las preguntas incómodas

4- Quítate la máscara

Este es bien complicado porque, querámoslo o no, toda relación en un principio motiva a que saquemos lo mejor de nosotros para ganar puntos y escondamos aquello que creemos puede quitárnoslos. En una sola palabra MÁSCARAS.

Muchos dirán que esto es inevitable y que será necesario el paso del tiempo para conocer lo que hay debajo de la máscara de la otra persona y esto es cierto. Sin embargo es importante que desde el principio de la relación seamos capaces de decidir mostrar lo que realmente somos pues a la larga de nada sirve tratar de ocultar algo que eventualmente saldrá a la luz.

Ten siempre presente que tu paquete de cualidades, aptitudes y virtudes viene con el de defectos, imperfecciones e idioteces que todos traemos de fábrica y que el combo viene completo, no puedes quitarle nada. Seguramente se podrán trabajar y mejorar pero quien te acepte con tus virtudes también lo hará con tus defectos, así que muéstrate tal cual eres y espera que la otra persona haga lo mismo

De nada sirve tratar de ocultar algo que eventualmente saldrá a la luz

5- Pregúntale a Dios

Si te entró en reversa este último tip, lo sentimos, este es tal vez el más importante de todos. Si ya tienes alguna conciencia de Dios o te consideras medianamente espiritual seguramente lo saborearás mejor. Igual, lo explicamos desde nuestra experiencia.

¿Acaso hay una mejor fuente de información sobre tu pareja, que la que pueda tener Dios sobre él o ella? ¿Acaso Dios no conoce tu corazón o el de esa persona para saber qué es lo mejor para los dos? Analizar las particularidades externas de tu pareja, aplicando los primeros 4 tips seguramente hará que salgan a flote características internas de él o ella, que no conocías. Pero preguntarle a Dios es ver más allá de lo que tus ojos naturales pueden ver.

Nosotros aprendimos a hacerlo como novios, lo hemos aconsejado a otras parejas y nos impresiona su efectividad. Es como si al pedirle a Dios que te permita ver el corazón de tu pareja mientras le abres de par en par el tuyo a Él, todo se alineara para que en realidad eso ocurriera.

Preguntarle a Dios sobre tu pareja es ver más allá de lo que tus ojos naturales pueden ver

De repente atraviesan situaciones que sacan lo mejor y lo peor de la otra persona, de repente ella decide contarte algo que por razones de peso había mantenido oculto, de repente tus ojos empiezan a ver con sabiduría para comprender cosas del corazón de tu pareja que siempre estuvieron allí pero que ahora, de repente puedes identificar con asombrosa claridad.

Podríamos dedicar un post completo a este tip, contándote no solo nuestras anécdotas, si no también las de otras parejas que preguntándole a Dios pudieron tomar decisiones dramáticas no solo para terminar relaciones poco convenientes, si no también para continuar aquellas por las que nadie daba un peso y que llegaron a feliz término. Sin embargo por ahora solo te dejamos esta simple pregunta: ¿has hablado con Dios acerca de tu pareja?, dicho de otra manera, ¿le has preguntado a tu conciencia sobre esa persona?

Al aplicar estos tips no solamente tendrás mejores argumentos si no también una mayor convicción para tomar decisiones sobre tu relación. Pero lo más importante es que te darás cuenta que se pueden desnudar aquellos aspectos del alma de la otra persona que necesitas conocer sin necesidad de desnudar su cuerpo que por más íntimo que parezca, nunca te dará las seguridad y las garantías de saber realmente quién es la otra persona.

Esperamos que estos 5 tips te ayuden a conocer íntimamente tu pareja, pero sobre todo que en esa búsqueda de la verdadera intimidad, El Amor y Su Fuerza te acompañen, porque los vas a necesitar.

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